
El primer trimestre de 2026 resultó ser un periodo para el olvido en materia de consumo masivo para la provincia de Tucumán. De acuerdo con los informes técnicos del INDEC y la consultora Politikon Chaco, la provincia lideró el ranking de bajo nivel de ventas en supermercados a nivel país, siendo una de las únicas dos jurisdicciones que cerraron el acumulado trimestral con una caída de doble dígito. Mientras que la media nacional registró una baja del 3,1%, el desempeño tucumano fue significativamente más profundo, reflejando una crisis de consumo que se agudizó en marzo y que sitúa a las góndolas locales en una situación crítica frente al resto de las provincias argentinas.

Los datos específicos sobre el territorio tucumano son contundentes y muestran una tendencia negativa persistente. Durante el primer trimestre de 2026, las ventas acumuladas en la provincia sumaron $89.727 millones, lo que representa una “variación real interanual del -10,5%”. Esta cifra coloca a Tucumán, junto con Corrientes (-10,7%), como los “únicos en hacerlo en doble dígito” en el periodo acumulado.

Al analizar específicamente el mes de marzo, la facturación en los supermercados tucumanos alcanzó los $33.252 millones, sufriendo una “caída real del 9,8% respecto al mismo mes del año anterior”. En términos de rendimiento operativo, Tucumán registró en marzo un “gasto por habitante de $18.697”, ubicándose entre los niveles más bajos de la región. La infraestructura comercial de la provincia, compuesta por 28 bocas de expendio que abarcan una superficie de 60.118 metros cuadrados, registró 831.382 operaciones en el mes, con un “ticket promedio por operación de $39.99. Asimismo, las ventas por metro cuadrado se situaron en $553.111, evidenciando la menor densidad de ventas en comparación con otros distritos nacionales.

A nivel país, las ventas de marzo totalizaron $2,46 billones, con una caída real del 5,1%, la más fuerte desde fines de 2024. En este marco, el comportamiento por rubros fue mayoritariamente negativo. De los once sectores analizados, solo dos lograron incrementos reales: “Carnes (11,9%) y Panadería (0,1%)”, los cuales explicaron apenas el 19% de la facturación. En contraste, las categorías que más sufrieron el ajuste fueron “Electrónicos (-26,9%), Indumentaria (-14,7%) y Bebidas (-12,9%)”, demostrando el fuerte retroceso en consumos no esenciales.

Respecto a los medios de pago utilizados, el informe destaca una fuerte dependencia del financiamiento. Las ventas abonadas con tarjeta de crédito lideraron la composición con el 44,9% del total ($1,10 billones), seguidas por las tarjetas de débito (24,8%) y el efectivo (16,6%). Por su parte, la categoría de “otros medios de pago”, que incluye billeteras virtuales y códigos QR, mostró el mayor crecimiento interanual con un alza del 47,5%.

Finalmente, el informe arroja luz sobre la situación de los trabajadores del sector de supermercados, que cuenta con una nómina total de 96.782 asalariados en todo el país, cifra que representa una caída del 2,3% interanual en el personal ocupado.
En cuanto a la estructura salarial de marzo de 2026, se observa una brecha marcada según la jerarquía:
Gerentes y personal jerárquico: El sueldo bruto promedio alcanzó los $4.722.674, con un incremento anual del 26,5%.
Cajeros, administrativos y repositores: El salario bruto promedio se ubicó en $1.584.625, registrando una suba del 24,2% respecto a marzo del año anterior.
A pesar de estos incrementos nominales, el costo laboral total para las empresas aumentó un 22,1% interanual, en un contexto donde la rentabilidad se ve presionada por la persistente caída en los volúmenes de venta que afecta, con especial dureza, a la provincia de Tucumán.